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Diálogo programático: ¿qué proponen los partidos?


Regiones y conflictos sociales: una oportunidad, un reto

Partido Aprista Peruano - Daniel Asto

El tema de regiones y partidos sociales quisiera enmarcarlo en que lo más importante es la descentralización y regionalización, que vendría a ser la conformación de ámbitos territoriales de dos o más departamentos. Lo sustantivo es la descentralización

En este sentido, y a la luz de la experiencia que hemos vivido en los últimos años, quisiera señalar que hay varias modificaciones, fundamentalmente tres:

Hay modificaciones normativas. La Constitución del 93 es una Constitución centralista y, por más que se han hecho modificaciones, sigue siéndolo. El aparato estatal es siempre una organización con un funcionamiento totalmente centralizado. Hay que hacer, por lo tanto, cambios constitucionales o incluso cambiar la constitución.

En segundo lugar, hay que modificar los sistemas empezando por el sistema de presupuesto. Este sistema funciona en base a una ley que organiza, dicha ley le da la atribución de dar directivas y, en base a estas directivas, modifica las atribuciones de los gobiernos regionales. Es decir, la autonomía de los gobiernos regionales y municipales queda al margen. Y esto no sólo ocurre con el sistema de presupuesto, sino también con otros sistemas nacionales como los de contabilidad, de control, etc.

Hay que definir las competencias de cada nivel de gobierno. La ley las define y encontramos observaciones totalmente extrañas. Hemos visto el caso de Gobierno de Arequipa donde el gobierno regional pavimenta unas calles y el gobierno municipal pavimenta otras, e inauguran el mismo día. Este es el resultado de la no existencia de una definición clara de cuáles son las competencias de cada nivel de gobierno

El otro conjunto va hacia las restricciones financieras. Vemos que el problema existente de la seguridad ciudadana tiene que ver con el problema presupuestal. Con una presión del 13.8% sobre el PBI es imposible hacer una descentralización porque la descentralización sirve para que los pueblos puedan gozar de más servicios, más seguridad, más salud, y cómo se van a financiar. Por lo tanto es indispensable una reforma tributaria.

Finalmente, existe una ausencia de voluntad. La descentralización es transferir poder, entonces lo que debe haber es una clara voluntad política.

¿Qué podemos hacer?

En primer lugar, hay que transferir los organismos regionales a los gobiernos regionales, el PRONAA, FONCODES, PRONAMACHCS. Estos programas tienen estructuras regionales que siguen siendo administradas por los ministerios. Hay que transferir los servicios de educación y salud. Extrañamente, los responsables del proceso han interpretado que los últimos sectores a transferir deberían ser salud y educación cuando deberían ser los primeros.

Hay que crear presión tributaria y hacer un programa muy intensivo de capacitación y asistencia técnica para mejorar la capacidad de gestión. Determinar dónde se cobran los impuestos y dónde se pagan y, de esta manera, se verá que los departamentos mineros que generan muchos más recursos son quienes menos están recibiendo.

En cuando a la regionalización, hay algunos criterios que deberíamos tener en cuenta:

En primer lugar, está condicionada  por la geografía nacional. La cordillera de los andes determina los ámbitos geográficos.

En segundo lugar, estamos enmarcados dentro de la integración Sudamérica. Y eso significa que debe darse prioridad a la integración transversal porque es un compromiso con Brasil. De ahí se pueden definir ejes, corredores y circuitos que hay que fortalecer.

Por lo tanto, deberíamos definir regiones en forma transversal para que sean economías complementarias. Todas apuntadas hacia un puerto del Pacífico y otro en la cuenca de la amazonía. Ciudades de 200 mil habitantes y un tamaño económico mínimo del 7% del PBI.

En relación con esto quisiera señalar una propuesta que es plantear cinco regiones y la región metropolitana. Para regionalizar el país el primer problema a resolver es el problema del área metropolitana de Lima y Callao. No se puede seguir aceptando que en un mismo ámbito territorial existan dos gobiernos: uno provincial y uno central; dos gobiernos, doble gasto. Y en el caso de Lima, tenemos una situación distinta. El alcalde del Lima que tiene una jurisdicción mucho más limitada es al mismo tiempo presidente regional de Lima. Esas son las cosas que debemos cambiar si queremos seguir avanzando.

Regiones y conflictos sociales: una oportunidad, un reto